Nos encontramos en un mundo cambiante, donde convivimos con gente de todas partes del mundo, ya sea en nuestro trabajo, a través de la TV, haciendo negocios, viejos amigos que emigran o nuevos amigos que inmigran…
Por eso, hoy, nuestro núcleo de referencia no se circunscribe solamente a nuestra familia, nuestros vecinos, amigos del colegio o del trabajo. La influencia que recibimos es global. Esto, si bien a priori, aparece como un problema, por el entendimiento o desconfianza (generado por temor a lo desconocido o por etiquetar aquello que no conocemos como algo malo), bien encarrilado trae muchos beneficios como por ejemplo:
– mayor apertura de cabeza,
– diversas formas de ver y por ende de resolver un mismo problema,
– nos permite conocer nuevas culturas con sus respectivos usos y costumbres.
Pensemos que esto nos sucede a nivel personal. En las organizaciones es aún más fuete. Si la empresa canaliza bien las estas distintas culturas, a los beneficios anteriormente mencionados se le suma:
– mayor competitividad,
– mayor adaptación a los cambios,
– mayor creatividad,
– mejor relación interna y externa.
Por ende:
– se adapta mejor a los cambios del mercado,
– incrementa la productividad,
– mejora la reputación y la imagen corporativa,
– logra mejores innovaciones,
– mejora las estrategias,
– tiene mejor adaptación a la globalización y al cambio tecnológico,
– obtiene una mayor visión para poder desarrollarse en mercados (culturas) diferentes.
Para que funcione correctamente, la organización debe tener políticas de:
– Flexibilidad a la hora de contratar talentos: ampliando la base de posibles talentos no solo en el área de donde se desempeña la empresa, sino “importando” talento de otras ciudades/estados/países,
– Mejora de los conocimientos acerca de cómo operar en culturas diferentes,
– Creación de oportunidades para grupos desfavorecidos, fomentando la cohesión social,
– Mayor comprensión de las necesidades de los clientes habituales y de los prospects.
Resumiendo, si la organización o nosotros mismos perdemos el miedo a todo aquello que desconocemos y en lugar de prejuzgar o de separar a todos aquellos que son diferentes a nosotros lo aceptamos y lo canalizamos en nuestro favor, tenemos muchas más oportunidades de lograr el éxito de que si nos, o los aislamos.
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